Ecos de mi voz
La mente de mi cuerpo busca en una tierra dónde se refleje la luna en el mar, con el despertar de los pájaros y con sus mediodías que vienen y van.
Al desear, mi casa será pequeña y el techo será de arena, invito a que vengan los gigantes con sus escudos golpeando el suelo con sus puños buscado las voces que no lo dejarán dormir.
Rastros de algún desierto por los ecos de mi voz, la imagen me hace ya ir por un camino cada vez más estrecho.
Agua, reflejo de una luna clara, enciende el carbón.
Ya recorreré algún lugar donde nada se espere, donde habita la luz, donde nada se acelera y los vientos latiendo en mi cara buscando un camino de verdad, el árbol más grande estará buscando echar raíces.
Le dedico canciones al viento, al agua y a la lluvia, donde todo renace como una melodía de algún bandoneón, la lluvia mañanera golpea mi ventana y el que venga, que cierre bien la puerta.
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